La razón humana y
la ardiente gracia en Cristo
Ahora pues, oh
hombres, escuchad y aprended:
¿de dónde procede todo esto y qué significa?
Dios
es Quien obra en vosotros el bien. ¿Cómo? Él os hizo de forma que Le sintáis, a
través de la razón, en las obras que cumplís sabiamente, con discernimiento. Mira: los animales irracionales llevan a cabo todos sus actos sin entendimiento
ni sabiduría, sin discreción ni pudor; no conocen a Dios, pues son
irracionales, sino que sólo Le sienten, porque son Sus criaturas. Pero el
animal racional, que es el hombre, posee entendimiento y sabiduría, discreción
y pudor en sus obras porque las cumple con la razón: y esta es la raíz
primordial que la gracia de Dios plantó en todos los hombres, despertados a la
vida con el alma. Luego estos talentos medran en la razón para que, conociendo
mediante ellos a Dios, deseen los hombres lo que es justo. Por tanto, en la
buena voluntad del hombre germina la tarea plena y próspera que emprende en su
Salvador -el Hijo de Dios, por Quien el Padre hace todas Sus obras en el
Espíritu Santo- y se halla iluminada y alentada, sin cesar, por la ígnea gracia
que le ha sido dada por Jesucristo. Scivias: conoce los
caminos (5ª visión La ira de Dios)
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