DESCARTES, RÉNE (1596-1650)
Libertad como espontaneidad
Se considera a Descartes como
el iniciador de la filosofía moderna, aunque hay que reconocer que varios
pensadores de distintos ámbitos participan en el inicio de la modernidad. Sin
embargo, Descartes juega un papel fundamental.
Este filósofo afirma y defiende el valor de la razón frente a los sentidos
y la experiencia. Se trata de un filósofo racionalista.
En esta ocasión, solo vamos a
centrarnos en lo que entiende por libertad.
Sintetizando, podríamos decir que entiende la libertad como espontaneidad.
¿Qué significa esto? Significa que cuanto mayor son los motivos que le llevan a
actuar de una determinada manera, con más libertad actúa por que la voluntad no
actúa en contra de sí misma sino en favor de lo que persigue o apetece. De este
modo “libre, espontáneo y voluntario” son sinónimos y se dice que actúa
libremente el que lo hace siguiendo ciertos motivos, necesidades o deseos.
Descartes refinará esta definición añadiendo que el comportamiento libre será
aquel que viene guiado por el bien tal y como lo presenta el entendimiento.
Descartes escribió en este sentido:
"como nuestra voluntad no se determina a
seguir o a huir de nada sino en cuanto nuestro entendimiento se lo represente
como bueno o malo, basta con juzgar bien para obrar bien y con juzgar lo mejor
que se pueda para obrar también lo mejor que se pueda"[332].
-"Si yo conociera siempre claramente lo que es verdadero y bueno,
jamás me tomaría el trabajo de
deliberar acerca de qué juicio debiera formar y qué elección hacer, y de ese
modo sería enteramente libre, sin ser jamás indiferente"[333].
-"si [lo malo] lo viéramos claramente nos sería
imposible pecar mientras lo viéramos de esta manera; por esto se dice que omnis peccans est ignorans (todo
el que peca ignora)"[334].
SPINOZA,
BARUCH (1632-1677)
Libertad
como necesidad.
Spinoza considera que todo
está sometido a una regulación permanente, existe una inteligencia divina que
regula toda la naturaleza. Por tanto, ¿cómo es posible que exista la libertad
humana?
La libertad humana aparece
cuando el ser humano acepta que todo está determinado; la libertad no depende
de la voluntad sino del entendimiento; el hombre se libera por medio del
conocimiento intelectual.
Desaparece la idea de libre
albedrío ya que el hombre está determinado por leyes universales que lo
condicionan mediante la ley de la preservación de la vida. Ser libre es regirse por la razón frente a la
sumisión, por ejemplo, a la religión. Libertad es conciencia de la necesidad, porque libertad y necesidad no se oponen, lo
que se opone es libertad y coacción.
El hombre se cree libre
porque tiene conciencia de su voluntad, pero ignora la causa que la determina.
Ahora bien, esta causa es Dios mismo, que determina la libertad humana como
todo otro modo de ser necesariamente. Ninguna diferencia hay en esto entre el
hombre y la naturaleza, todo es necesidad en el uno y en la otra.
Siendo el hombre un modo finito de la sustancia, es decir, una parte de la naturaleza, nuestra obligación y nuestra sabiduría consisten en conocer cuál es exactamente nuestra posición en ella. Cuando consigue esto, el hombre es, entonces, libre dentro del determinismo de lo necesario, en tanto que el entendimiento del hombre le posibilita orientar sus deseos y tendencias para conseguir su perfección en el desarrollo de todas las potencialidades que la naturaleza le ha dado. Por esto mismo lo contrario de la libertad no es, para Spinoza, la necesidad sino la coacción.
Siendo el hombre un modo finito de la sustancia, es decir, una parte de la naturaleza, nuestra obligación y nuestra sabiduría consisten en conocer cuál es exactamente nuestra posición en ella. Cuando consigue esto, el hombre es, entonces, libre dentro del determinismo de lo necesario, en tanto que el entendimiento del hombre le posibilita orientar sus deseos y tendencias para conseguir su perfección en el desarrollo de todas las potencialidades que la naturaleza le ha dado. Por esto mismo lo contrario de la libertad no es, para Spinoza, la necesidad sino la coacción.
HUME (1711-1776)
Libertad como
necesidad natural
Junto con el
racionalismo, que se desarrolla en la Europa continental, el empirismo es la
otra gran corriente filosófica de la modernidad, que se desarrollará en Gran
Bretaña en los siglos XVII y XVIII.
Hume entiende la libertad como "el
poder de actuar o de no actuar de acuerdo con las determinaciones de la
voluntad". Para este filósofo, los actos libres siempre están determinados
por uno o varios motivos, desde el carácter de una persona hasta sus sentimientos
o pasiones.
Este filósofo critica el
concepto de libertad como espontaneidad, lo libre es libre de necesidad. Estoy
actuando libremente si me paro, pudiendo andar, o si ando, pudiendo pararme. No
sería una acción libre moverme sin poder no hacerlo, sin embargo no es una
acción azarosa: me muevo porque quiero ir a algún lugar, porque soy una persona
nerviosa, porque me apetece… Hay diversos motivos que pueden estar determinando
mi acción.
Si fuera la libertad espontaneidad pura, no habría
responsabilidad moral alguna. Las acciones hacen de una persona un criminal o
un virtuoso sólo porque son prueba de sus principios mentales, malos o buenos,
y sólo por eso son reprochables o admirables. Hume rechaza todo determinismo.
KANT
Libertad como fundamento de la moralidad
Inmanuel Kant entiende la libertad como la
capacidad de los seres racionales para determinarse a obrar según leyes de otra
índole que las naturales, esto es, según leyes que son dadas por su propia
razón; libertad equivale a autonomía de la voluntad.
La razón teórica no puede demostrar la existencia de la libertad pues
solo es capaz de alcanzar el mundo de los fenómenos, mundo en el que todo está
sometido a la ley de causalidad, y por lo tanto en el que todo ocurre por
necesidad natural. Sin embargo, desde la perspectiva de la razón práctica, y si
queremos entender la experiencia moral, cabe la defensa de la existencia de la
libertad: si en sus acciones las personas están determinadas por causas
naturales, es decir si carecen de libertad, no podemos atribuirles responsabilidad,
ni es posible la conducta moral; de este modo, la libertad es la ratio
essendi (la condición de la posibilidad) de la moralidad, a la vez que
la moralidad es la ratio cognoscendi (lo que nos
muestra o da noticia) de la libertad.
Según Kant, llamamos autónomo a un sujeto
cuando se da a sí mismo sus propias leyes y es capaz de cumplirlas. Estas leyes
se las da su propia razón. La libertad se relaciona con una de las
formulaciones del imperativo categórico: “Obra de tal manera que la voluntad
pueda considerarse a sí misma, mediante su máxima, como legisladora universal”.
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