¡Bienvenidos a este nuevo curso de Filosofía! Este año nos adentraremos en el mundo de Sofia. Como los grandes aventureros de todos los tiempos navegaremos por el mar del pensamiento. Nuestros remos: la razón y la comprensión, la argumentación y la lógica. La Filosofía no es solamente teórica sino principalmente práctica y nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos y lo que nos rodea.
Silvia Artigues. Profesora de Filosofía
Un libro ilustrado de malos argumentos
miércoles, 10 de mayo de 2017
miércoles, 3 de mayo de 2017
martes, 2 de mayo de 2017
La ilustración de Kant
TEXTO: La ilustración de Kant. (Königsberg, Prusia,
1784)
Ilustración significa el abandono por parte del
hombre de una minoría de edad cuyo responsable es él mismo. Esta minoría
de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin
verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha
minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en
la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de
algún otro. Sapere aude! ¡Ten valor para servirte de tu propio
entendimiento! Tal es el lema de la Ilustración.
Pereza y cobardía
son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto,
menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una
conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado
tan fácil a otros el erigirse en tutores suyos. Es tan cómodo ser menor de
edad. Basta con tener un libro que supla mi entendimiento, alguien que vele
por mi alma y haga las veces de mi conciencia moral, a un médico que me
prescriba la dieta, etc., para que yo no tenga que tomarme tales molestias. No
me hace falta pensar, siempre que pueda pagar; otros asumirán por mí tan
engorrosa tarea.
El que la mayor parte
de los hombres consideren el paso hacia la mayoría de edad como algo harto
peligroso, además de muy molesto, es algo por lo cual velan aquellos tutores
que tan amablemente han echado sobre sí esa labor de superintendencia. Tras
entontecer primero a su rebaño e impedir cuidadosamente que esas mansas
criaturas se atrevan a dar un solo paso fuera de las andaderas donde han sido
confinados, les muestran luego el peligro que les acecha cuando intentan
caminar solos por su cuenta y riesgo. Mas ese peligro no es ciertamente tan
enorme, puesto que finalmente aprenderían a caminar bien después de dar unos
cuantos tropezones; pero el ejemplo de un simple tropiezo basta para intimidar
y suele servir como escarmiento para volver a intentarlo de nuevo.
Así pues, resulta difícil
para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha
convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace
sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca
se le ha dejado hacer ese intento.
Sin embargo, hay
más posibilidades de que un público se ilustre a sí mismo; algo que casi es
inevitable, con tal de que se le conceda libertad.
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